Cuentos Positivos

Ahora es… las hadas de la luz

posted by Elisa Macías 10 mayo, 2013 0 comments

   Se encuentran en un bar, no se conocen, pero si las miramos detenidamente, con la curiosidad de un niño, podemos decir que sí, que el peinado de ELSA tiene que ver con el bolso de ALBA y la sonrisa de MÓNICA con la dulzura de ALI.

A veces la vida nos sorprende porque dejamos de esperar, de programar, de controlar… ELSA se había levantado con la angustia del estrés. El café le había dejado su maltrecha sonrisa quemada, y ordenador, tablet y  móvil seguían agudizando su miopía. ¡Qué irónica su aventura! Porque ELSA es como cualquier SER HUMANO, una persona llena de MAGIA.   Acaba de perder el trabajo y su INTUICIÓN le dice que es bueno, pero no puede evitar llorar…

ALBA se enfrenta a un diagnóstico “oscuro”, el temido cáncer sin grado, sin saber todavía que alcance, pero sacando toda su belleza, su paciencia, su templanza para aprender de esa experiencia vital.

MÓNICA se está enamorando o se ha lanzado como un elefante en una cacharrería a ROMPER con todo, sin miedo, sin límites, sin etiquetas… sin esperar NADA.

Y ALI emprende el camino de la separación, pero por fin lo hace con tanto AMOR que su marido sólo puede mirarla con la misma intensidad de 12 años de vida juntos y de sueños hechos.

ELSA empieza a llorar por la pérdida de trabajo sentada en aquella barra de bar, y ALBA saca torpemente de su bolso un pañuelo de papel rosa que había comprado en el semáforo en el que había leído la carta de su diagnóstico cancerígeno. Se olvida de que se enfrenta a una enfermedad y como si dispusiera de toda la eternidad consuela a una desconocida que no puede parar de gemir. ELSA estruja el pañuelo entre mocos, lágrimas y rímel para mirar sorprendida a esa persona nueva que le ofrece ayuda. En ese instante tropieza MÓNICA con el taburete en el que está sentada ALBA, y casi la tira al suelo, su golpe fortuito es tan violento como divertido. Curiosa es la reacción de las tres mujeres, MÓNICA pide perdón con una SONRISA ANCHA, arrebatadora, que convierte por primera vez en carcajada de pasión, propio de una aventurera que se ríe hasta de su sombra, sobre todo cuando ve que ALI, otra mujer sentada a un escaso metro en la misma barra de bar comienza a reírse, con la misma risa que tiene un bebé, alguien que transmite AMOR, haga lo que haga.

ELSA angustiada con la pérdida de su trabajo y la cara enrojecida por el llanto se para a contemplar la escena. ALBA deja el sobre médico en la barra para mirar el presente. MÓNICA ya se ríe en esos minutos como la que acaba de conquistar una montaña y enloquece de alegría, y ALI entrecorta sus carcajadas por el tropiezo de MÓNICA como si no estuviese a punto de separarse de uno de los hombres de su vida.

Al mismo tiempo las cuatro mujeres, aquí y ahora cesan unos segundos para saludarse atropelladas y presentarse.    ALBA como ejemplo de armonía comenta:

–        “¿Nos sentamos mejor en una mesa? Así podríamos hablar tranquilas.

MÓNICA impulsiva, no piensa, contesta: ¡¡Claro, estupendo!!

ELSA asiente como descubriendo que no está en aquel bar por casualidad.

Y ALI se levanta y reparte besos a las tres con un cariño de siglos.

Así comienza una charla sobre PARO, SALUD, DIVORCIO y ENAMORAMIENTO…

ELSA explica que ha perdido hace tan sólo una hora el trabajo después de 11 años, sin embargo a medida que cuenta su peripecia, descubre que no disfrutaba allí, y que encontrarse con aquellas desconocidas le ha traído algo más que un pañuelo de papel para secarse las lágrimas. DE REPENTE, siente que TODO ESTÁ BIEN, no tiene miedo.

ALBA explica que lleva meses de pruebas médicas y que por fin esa mañana le han dado el temido resultado: “cáncer”, sin embargo comenta que comienza irónicamente a sentirse en PAZ, con PACIENCIA para abordar, cree, ese “largo camino”.

ALI coge las manos de ALBA, ELSA y MÓNICA y explica que ella no tiene una dificultad como la de Alba, donde la salud está en juego, que es sólo un pequeño salto y bromea con Elsa:

–        “Te gano en un año, tú llevas 11 en el trabajo y hoy cierras página y yo llevaba 12 con el padre de mis hijos, y hoy me he despedido. Mentiría si no dijera que he llorado más que tú Elsa hace una hora, mientras puede que Alba en un semáforo abriese en ese momento el sobre con su diagnóstico… pero ahora, siento que lo estoy haciendo bien, que le he dado todo el AMOR del mundo… gracias chicas, tengo la sensación de que nos conocemos”.

Interrumpe MÓNICA, torbellino juvenil, aunque sus arrugas digan que es mayor que las demás:

-“Vaya… ya tenemos la telenovela o la mejor página de face, AMOR      A PRIMERA VISTA, que grupo, me parece que vamos a wuasear     mucho, y tendréis que seguirme en twitter”…

y VUELVE a REIR sin control, aunque rápidamente MÓNICA retoma de nuevo la palabra diciendo:

–        “Bueno, yo estoy bien, ni me divorcio, porque nunca me he casado, ni he perdido el trabajo porque ahora estoy en paro… y desde luego me faltan ovarios para llevar una enfermedad gorda como la tuya Alba, y además hacerlo tan bien como tú… Yo sencillamente me he enamorado, pero así, sin pensarlo, sin buscarlo, sin esperarlo…”.

Comienzan a reírse las cuatro, y ALI dice:

–        “Un verdadero flechazo… en el día que termina mi historia de amor empieza la tuya Mónica”.

ELSA responde: “Que chuladaaaa….”

Y como niñas traviesas pasan las horas sin mirar móviles con listas de wuasa y otras aplicaciones saturadas a la espera de una respuesta que ese día seguro que llega tarde, porque AHORA ES… INTUICIÓN, TEMPLANZA… AHORA ES… AVENTURA Y AMOR.

ELSA representa nuestra INTUICIÓN, esa forma de sentirnos vivos, de saborear el camino correcto, porque a pesar de que neguemos la realidad, la conocemos en nuestro corazón. En nuestra alma está la verdadera respuesta que buscas cada día. Y lo mejor es que la INTUICIÓN habla de lo geniales que somos, porque lo somos, porque somos SERES FANTÁSTICOS como ELSA.

ALBA representa nuestra TEMPLANZA, la paciencia necesaria para sentir cada paso que damos, para esperar en el baile de la vida cuando resulta imprescindible cambiar el ritmo, aprender, escuchar nuestra respiración, disfrutar tocando la aromática que vamos a oler, que vamos a sentir… DESPACIO…

MÓNICA es fuego, porque sin él estaríamos muertos, representa la AVENTURA, ese sinónimo de pasión, de arrojo, de valentía para tirarnos a la piscina sin mirar la cantidad de agua recomendada, 20 segundos de ATREVIMIENTO. Ese término de locura que le pone RAZÓN y coherencia a la vida.

Y ALI, sencillamente es, AMOR… sin la fuerza que muestra, sería imposible recibir el resto de los dones de la vida. Nos enseña a cada paso en este dulce camino a DAR sin esperar NADA a cambio. Amplifica la felicidad, reproduce la alegría y comparte los dones de ELSA, la intución, ALBA, la templanza, MÓNICA, la aventura…

Con esta conjugación de AMOR es imposible permanecer en la angustia, el odio o la tristeza, pasamos por esas calles para aprender y rápidamente regresamos a la PLAZA de la Estrella Mágica.

Allí comencé cuando tenía 8 años, así se tituló mi primer cuento “LA ESTRELLA MÁGICA”, hoy me atrevo humildemente a deciros que existe, todo lo dicho existe… la INTUICIÓN, la TEMPLANZA, la AVENTURA y el AMOR… y POR FAVOR mira, mira de verdad, ni hacia delante, ni hacia atrás, ni a derecha, ni a izquierda… sí, está ahí, eres tú, y tú… SOMOS TODOS… de verdad… NO MIENTO, mira DENTRO de ti… GRACIAS.

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